El análisis de las tandas largas durante la segunda sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia 2025 deja varias conclusiones interesantes sobre el ritmo de carrera de los equipos y la gestión de neumáticos.
Ferrari y su excelente gestión de la degradación
Uno de los puntos más destacados de los datos recopilados es la consistencia del ritmo de Ferrari en los stints largos. A diferencia de otros equipos que experimentaron una degradación pronunciada a medida que los neumáticos envejecían, el ritmo de Ferrari se mantuvo sólido y con una tendencia estable incluso en el rango de 20 a 24 vueltas. Esto indica que su monoplaza tiene una eficiencia sobresaliente en la gestión de los neumáticos, lo que podría convertirse en una ventaja crucial para la carrera.
En comparación con Red Bull y Mercedes, que mostraron una mayor variabilidad en sus tiempos de vuelta, Ferrari parece haber encontrado un equilibrio óptimo entre rendimiento y conservación de los neumáticos. Si esta tendencia se mantiene el domingo, podríamos ver a Charles Leclerc y Lewis Hamilton luchando estratégicamente en la segunda mitad de la carrera, cuando la degradación empiece a afectar a sus rivales.
McLaren se muestra fuerte en ritmo puro
En cuanto al ritmo absoluto, los pilotos de McLaren, Lando Norris y Oscar Piastri, estuvieron entre los más rápidos en estas simulaciones de carrera. En la telemetría, Norris aparece como el más veloz con un tiempo promedio de 81.921s, seguido de George Russell (+0.011s) y Piastri (+0.161s). Esto indica que McLaren tiene una buena base para el GP de Australia, pero la clave estará en comprobar si pueden mantener esa velocidad sin comprometer la durabilidad de los neumáticos.
Red Bull y Mercedes con mayor variabilidad
El análisis de Red Bull y Mercedes revela una tendencia distinta. Max Verstappen, a pesar de ser competitivo, presentó una mayor dispersión en sus tiempos de vuelta, lo que podría indicar problemas en la consistencia del ritmo con el desgaste de los neumáticos. De manera similar, Mercedes tampoco logró una curva de degradación tan controlada como Ferrari, lo que sugiere que tanto Red Bull como Mercedes podrían verse obligados a estrategias más agresivas en boxes para mitigar esta pérdida de rendimiento en tandas largas.
Aston Martin y Alpine fuera de la lucha por el frente
Por otro lado, Aston Martin y Alpine parecen estar un paso por detrás en cuanto a ritmo de carrera. Fernando Alonso y Lance Stroll no solo se encontraron en el extremo más lento de la tabla de tiempos, sino que también mostraron una mayor dispersión en sus tiempos de vuelta. Con Alonso marcando un tiempo promedio 0.833s más lento que Norris, será un desafío para Aston Martin entrar en la pelea con los equipos punteros a menos que su estrategia de neumáticos juegue un papel decisivo.
Si bien McLaren dominó en ritmo absoluto, Ferrari es el equipo a seguir en cuanto a degradación y constancia en las tandas largas. Si logran capitalizar esta ventaja en la carrera, podrían poner en aprietos a Red Bull y Mercedes, quienes deberán encontrar soluciones para su inconsistencia en el ritmo.
