Esta mañana, Lewis Hamilton ha salido por primera vez a pista con Ferrari, marcando un hito en la historia reciente de la Fórmula 1. El británico, siete veces campeón del mundo, realizó 30 vueltas al volante del F1-23 de 2023 en el circuito de Fiorano, propiedad de la Scuderia, en el marco de un test TPC (Test de Carros Previos).
El debut del piloto estuvo cargado de expectación, con un gran número de tifosi y aficionados que se congregaron desde temprano, desafiando la niebla y las bajas temperaturas del invierno italiano. La primera vuelta se dio a las 09:16h, con Hamilton luciendo su característico número 44 y un casco amarillo con detalles en rojo, diseñado especialmente para esta nueva etapa con el Cavallino Rampante.
Hamilton compartirá los test con su nuevo compañero, Charles Leclerc, quien rodará durante la sesión de la tarde en Fiorano. Estos entrenamientos TPC, regulados por la FIA, permiten a los equipos utilizar monoplazas de al menos dos años de antigüedad. La normativa limita a 1.000 kilómetros en cuatro días de pruebas por piloto titular, un recurso que los equipos suelen emplear para adaptaciones de pilotos y pruebas preliminares de desarrollo.
El debut en pista es el cierre perfecto para una semana de integración en Ferrari. Hamilton, cuyo contrato con la Scuderia comenzó oficialmente el 1 de enero, llegó a Maranello a principios de esta semana. Desde entonces, el británico se reunió con los altos directivos del equipo, incluidos el CEO y el presidente de Ferrari, así como el director del equipo, Fred Vasseur.
La visita también incluyó un recorrido por los diferentes departamentos de la fábrica, una primera sesión en el simulador y la toma de medidas para el asiento del monoplaza. Todo esto precedió a la primera imagen de Hamilton con los colores de Ferrari, un momento que generó una gran repercusión mediática.
Tras este primer test en Fiorano, Ferrari tiene programada una nueva sesión de entrenamientos TPC para la próxima semana en el Circuit de Barcelona-Catalunya, donde los pilotos continuarán afinando su preparación antes de la pretemporada oficial, que arrancará en Baréin en el mes de febrero.
Para Hamilton, vestir los colores de Ferrari es mucho más que un cambio de equipo. En sus propias palabras, “siempre había una parte de mí que soñaba con correr de rojo”. Ahora, ese sueño se ha hecho realidad, y los próximos meses serán clave para evaluar cómo se adapta uno de los pilotos más exitosos de la historia a la escudería más emblemática de la Fórmula 1.
