El equipo Alpine atraviesa un momento de profunda reflexión interna. La escudería con sede en Enstone, que había depositado grandes esperanzas en Jack Doohan para esta temporada, se encuentra ahora valorando un movimiento que podría marcar un punto de inflexión: sustituir al joven australiano por Franco Colapinto antes del Gran Premio de Emilia Romagna.
Los motivos detrás de la evaluación
La situación de Doohan es compleja. A pesar de haber demostrado destellos de velocidad, como su buen desempeño en clasificación en Miami donde superó a su compañero Pierre Gasly, su temporada debut ha estado marcada por numerosos incidentes. El más reciente, un contacto con Liam Lawson en la primera curva del GP de Miami que terminó en abandono, se suma a un historial preocupante que incluye un fuerte accidente durante los entrenamientos en Suzuka. Aunque en muchos casos estos incidentes han sido considerados como “de carrera”, la acumulación de errores ha puesto en entredicho su fiabilidad y su capacidad para llevar el proyecto Alpine hacia adelante.
Este contexto cobra especial importancia si se tiene en cuenta que Alpine, pese a contar con un auto competitivo, apenas ha logrado un punto esta temporada (en la carrera sprint de Miami gracias a las penalizaciones a rivales). El equipo ocupa la novena posición en el campeonato de constructores, solo por delante de Sauber, una situación que aumenta la presión para tomar decisiones rápidas y efectivas.

La carta Colapinto
Desde su incorporación como piloto reserva a principios de año, Franco Colapinto ha estado en el centro de la especulación. Proveniente de Williams, donde participó en nueve carreras en 2024 sustituyendo a Logan Sargeant, el argentino dejó una buena impresión, sumando puntos en Bakú y Austin. Sin embargo, también mostró su falta de experiencia con accidentes notables en Las Vegas y Brasil, lo que llevó a Red Bull a descartar un posible interés. Alpine, sin embargo, aprovechó la oportunidad para asegurarse sus servicios como reserva y mantenerlo activo en simulador y pruebas privadas.
El nombre de Colapinto ha vuelto a la primera plana recientemente tras los comentarios del CEO de YPF, Horacio Marín, quien insinuó que el argentino estaría al volante en Imola. Aunque Alpine ha tratado de restar importancia a esas declaraciones, el propio director del equipo, Oliver Oakes, evitó dar una confirmación categórica sobre la continuidad de Doohan más allá de la carrera de Miami, lo que ha alimentado aún más los rumores.
Factores logísticos y estratégicos
Desde el punto de vista logístico, realizar el cambio antes de Imola sería lógico. El GP de Emilia Romagna marca el inicio de una triple jornada (Imola-Mónaco-Barcelona), una etapa clave donde los equipos buscan estabilidad y resultados consistentes. Sin embargo, Motorsport.com indica que el factor tiempo no está presionando directamente la decisión de Alpine, lo que refleja una estrategia más meditativa.
Además, la figura de Flavio Briatore, ahora asesor de Alpine y pieza clave en las decisiones estratégicas junto a Oakes, podría ser determinante. Se sabe que Briatore está interesado en darle una oportunidad a Colapinto, lo que añade un elemento más a esta compleja ecuación.
¿Qué puede pasar?
El escenario es claro: Alpine debe balancear la necesidad de resultados inmediatos con la inversión en talento joven. Mantener a Doohan implicaría darle más margen para asentarse y corregir errores, algo lógico considerando que aún está en su temporada de debut. Sin embargo, apostar por Colapinto podría revitalizar al equipo y, al mismo tiempo, atraer mayor atención mediática, especialmente en el mercado sudamericano, donde el interés por la F1 sigue en auge.
A corto plazo, la decisión que tome Alpine enviará un mensaje contundente sobre su estrategia y prioridades: ¿confianza y paciencia con el talento actual, o un golpe de timón en busca de un cambio de dinámica?
Lo que es seguro es que tanto Doohan como Colapinto están en la mira, y cualquier anuncio en las próximas semanas será seguido de cerca por el paddock y la afición mundial.
