La llegada de Franco Colapinto a la Fórmula 1 con Alpine fue recibida con entusiasmo por sus seguidores en Argentina y por muchos fanáticos del automovilismo, ansiosos por ver a una nueva promesa consolidarse en la élite del deporte. Sin embargo, tras dos fines de semana complicados, el joven piloto se enfrenta a una presión inusitada, alimentada por un entorno inestable y un liderazgo implacable encabezado por Flavio Briatore.
Colapinto fue elegido para sustituir a Jack Doohan a partir del Gran Premio de Imola, una decisión que, según medios como Reuters y AS, originalmente estaba planteada para un período de cinco carreras. Sin embargo, Briatore, asesor ejecutivo de Alpine y recién reincorporado a la estructura, desmintió que haya un plazo definido, dejando la permanencia de Colapinto completamente atada a su rendimiento.

La situación interna del equipo no ayuda: la renuncia del director Oliver Oakes, sumada a la llegada de Briatore con una mentalidad conocida por ser poco tolerante al error, ha creado un clima de incertidumbre. Esta atmósfera ya cobró su primera víctima cuando Jack Doohan fue apartado apenas después de siete carreras y sin tiempo suficiente para adaptarse, según palabras del exdirector Otmar Szafnauer.
El debut de Colapinto en Imola terminó de manera accidentada con un choque en clasificación. En Mónaco, un circuito técnico y exigente, el argentino logró mantener su monoplaza intacto, a diferencia de su compañero Pierre Gasly. Sin embargo, la falta de ritmo fue evidente: Colapinto marcó el tiempo más lento de toda la parrilla en la clasificación, siendo superado por seis décimas por Gasly. Solo las penalizaciones de Lance Stroll y Oliver Bearman le permitieron escalar posiciones en la parrilla.

A pesar de que el Alpine ha sido un auto poco competitivo en 2025, el contraste con su compañero de equipo, y los comentarios de expertos como Jolyon Palmer, quien incluso señaló deficiencias en las habilidades de Gasly, han puesto un foco más intenso sobre el rendimiento del argentino.
Según el medio austríaco oe24, Alpine ya baraja nombres para sustituir a Colapinto. El favorito parece ser Mick Schumacher, actualmente vinculado al programa de resistencia (WEC) del equipo, y que cuenta con experiencia previa en Fórmula 1. Su cercanía al ecosistema Alpine lo convierte en una opción lógica.
Otros nombres en consideración incluyen a Sergio Pérez, quien se ha vinculado a Alpine por alegadas conversaciones, y Paul Aron, joven piloto estonio que ha destacado en categorías inferiores y que podría recibir la oportunidad de debutar en F1 este mismo año.
La realidad para Colapinto es clara: debe mostrar progreso inmediato si quiere conservar su lugar en el equipo. No se trata solo de resultados absolutos, sino de demostrar que es capaz de adaptarse rápidamente a la exigencia de la F1, incluso en un auto poco competitivo. El margen de error es mínimo y Briatore ya ha demostrado que no vacila en tomar decisiones drásticas.
Colapinto tiene talento, pero ahora también necesita resiliencia. Las próximas carreras definirán si su historia en Fórmula 1 es la de un ascenso sostenido o la de una oportunidad desperdiciada por la impaciencia de un equipo en crisis.

