La normativa técnica de Fórmula 1 para 2027 introduce restricciones sobre los soportes del suelo y su unión con la carrocería, una zona que ambos equipos han utilizado para desarrollar soluciones aerodinámicas más agresivas durante la temporada 2026.
La Federación Internacional del Automóvil (FIA) ha establecido nuevas limitaciones técnicas que afectarán a determinadas soluciones aerodinámicas utilizadas por Red Bull y Audi en sus monoplazas de Fórmula 1. Las modificaciones forman parte del reglamento de 2027 y buscan reducir la libertad de diseño en la unión entre los soportes estructurales del suelo y la carrocería.
La medida afecta una interpretación reglamentaria que ha permitido desarrollar bordes más pronunciados en la zona inferior de los pontones, aprovechando diferencias entre las restricciones aplicables a las superficies aerodinámicas y las uniones de determinados componentes.
La solución continúa siendo legal durante 2026, pero las nuevas disposiciones obligarán a revisar su geometría para la próxima temporada.
La interpretación técnica que aprovechó Red Bull
Durante 2026, Red Bull introdujo importantes modificaciones en la carrocería de su RB22, particularmente en los pontones, el suelo y la cubierta del motor.
El equipo de Milton Keynes exploró una configuración que permite crear una transición más pronunciada entre la parte posterior del pontón y el suelo.
Habitualmente, las superficies aerodinámicas de la carrocería están sometidas a restricciones sobre sus radios de curvatura. Estas normas impiden incorporar libremente bordes excesivamente afilados o geometrías que puedan funcionar como elementos aerodinámicos adicionales.
Sin embargo, determinadas zonas del suelo y las uniones entre componentes están sujetas a requisitos diferentes.
La interpretación desarrollada por Red Bull aprovecha precisamente esa distinción.
En lugar de tratar toda la geometría como una superficie continua del pontón, determinadas uniones pueden integrarse mediante componentes asociados al suelo, lo que permite obtener formas que no serían admisibles en otras zonas de la carrocería.
Durante el Gran Premio de Miami, estas características llamaron la atención de otros equipos. Andrea Stella, director de McLaren, destacó entonces la creatividad de Red Bull al aprovechar las posibilidades ofrecidas por el reglamento.
Posteriormente, el RB22 recibió otro paquete de modificaciones durante el Gran Premio de Austria, incluyendo revisiones en los pontones y el suelo.
Audi adopta una solución similar en el R26
Audi también ha explorado esta interpretación reglamentaria como parte del desarrollo de su R26.
Durante el Gran Premio de Azerbaiyán, celebrado en septiembre, el fabricante alemán presentó un importante paquete de actualizaciones aerodinámicas.
Entre las modificaciones apareció una solución relacionada con la unión entre un soporte estructural del suelo y la carrocería lateral.
Según el análisis publicado por Auto Motor und Sport, la configuración permite generar un borde más definido en el canal que conduce el flujo de aire hacia la parte posterior del monoplaza.
El concepto guarda similitudes con la solución desarrollada previamente por Red Bull, aunque esto no significa que ambos equipos utilicen pontones idénticos.
La aplicación de este principio depende de la arquitectura específica de cada auto, incluyendo la posición del soporte, las dimensiones de los pontones y la interacción con el suelo.
En el caso de Audi, la modificación formó parte de una actualización mucho más amplia del R26, por lo que resulta complicado determinar cuánto rendimiento aporta exclusivamente esta solución.
¿Cuál es la ventaja aerodinámica?
Aunque la modificación puede parecer pequeña, su ubicación resulta importante para el funcionamiento del suelo.
Uno de los objetivos de los ingenieros de Fórmula 1 es controlar el aire que circula alrededor de los pontones y evitar que las turbulencias generadas por las ruedas comprometan el funcionamiento de las superficies aerodinámicas posteriores.
Un borde más pronunciado puede favorecer la formación de estructuras de flujo, incluidos vórtices, que ayudan a separar corrientes de aire con características diferentes.
En teoría, esta solución permite mejorar el control de las turbulencias próximas al borde del suelo y favorecer un funcionamiento más estable del flujo que alimenta el difusor.
También puede contribuir a mantener un comportamiento aerodinámico más consistente cuando el monoplaza experimenta cambios de altura o balanceo durante el paso por las curvas.
No obstante, el beneficio real depende de la integración completa del diseño. Un borde más agresivo no garantiza automáticamente una mayor carga aerodinámica ni una mejora en los tiempos por vuelta.
El reglamento de 2027 restringe la geometría
La modificación reglamentaria está recogida en el artículo C3.5.14, dedicado a los componentes auxiliares del suelo, dentro de la sección técnica de la FIA.
El reglamento de 2026 permite utilizar hasta tres soportes estructurales del suelo, conocidos como Floor Body Stays, bajo determinadas condiciones geométricas y de instalación.
La normativa de 2027 mantiene la posibilidad de utilizar estos componentes, pero introduce restricciones adicionales sobre sus puntos de fijación, sus intersecciones con la carrocería y la geometría permitida alrededor de las uniones.
Uno de los cambios principales afecta a los radios de transición entre los soportes del suelo y otros elementos de la carrocería.
Mientras que la normativa de 2026 permite un radio de unión de hasta 20 milímetros para los componentes auxiliares del suelo, el reglamento de 2027 limita a 5 milímetros el radio aplicable específicamente a la unión de los Floor Body Stays con otros componentes.
Además, se establecen condiciones más detalladas sobre las zonas donde estos soportes pueden atravesar o intersectar superficies de la carrocería.
Estas modificaciones reducen las posibilidades de utilizar una fijación estructural para construir determinadas geometrías aerodinámicas complejas.
Las restricciones ya figuraban en la primera versión del reglamento de 2027, aprobada en junio de 2026, y permanecen en la tercera versión publicada el 1 de octubre.
¿Tendrán que rediseñar sus autos Red Bull y Audi?
La consecuencia más directa es que ambos fabricantes deberán evaluar si sus soluciones actuales pueden adaptarse a los requisitos de 2027.
Esto no significa necesariamente que tengan que abandonar por completo sus conceptos de pontones.
Los equipos todavía podrán desarrollar canales aerodinámicos, superficies inclinadas y diferentes configuraciones de carrocería, siempre que respeten las restricciones establecidas.
Sin embargo, aquellas geometrías que dependan de la libertad actualmente disponible en las uniones de los soportes del suelo podrían necesitar modificaciones.
Para Red Bull, el desafío consiste en conservar los beneficios aerodinámicos de su concepto sin depender de una interpretación que tendrá mayores limitaciones.
Audi enfrenta una situación similar, especialmente después de incorporar una solución relacionada con este principio durante las actualizaciones de la segunda mitad de la temporada.
Por el momento, no existen datos públicos verificados que permitan cuantificar una posible pérdida de carga aerodinámica o de rendimiento para ninguno de los dos equipos.
Tampoco se trata de una sanción contra Red Bull o Audi. La modificación es de carácter general y será aplicable a todos los participantes del campeonato.
La FIA busca limitar nuevas interpretaciones del reglamento
La situación refleja uno de los desafíos habituales de la Fórmula 1: encontrar un equilibrio entre la innovación de los equipos y el control de las posibilidades aerodinámicas.
Cada cambio reglamentario abre nuevas oportunidades de desarrollo. Los departamentos técnicos estudian las definiciones, restricciones geométricas y excepciones para identificar áreas que puedan ofrecer ventajas competitivas.
Cuando una interpretación permite desarrollar soluciones que van más allá de lo previsto originalmente, la FIA puede modificar las disposiciones para las temporadas posteriores.
En este caso, las restricciones para 2027 afectan una zona que ha ganado protagonismo durante el primer año de la nueva generación de monoplazas.
Red Bull y Audi han demostrado cómo pequeños detalles en los puntos de unión de diferentes componentes pueden convertirse en herramientas para modificar el comportamiento aerodinámico del auto.
La normativa de 2027 limitará parte de esa libertad, obligando a los departamentos técnicos a encontrar alternativas dentro de las nuevas dimensiones permitidas.
La cuestión ahora será determinar hasta qué punto ambos fabricantes pueden conservar los beneficios de sus conceptos aerodinámicos sin recurrir a las geometrías que quedarán restringidas en 2027.
Fuentes: Reglamento Técnico de Fórmula 1 2026 y 2027 de la FIA; The Race; Auto Motor und Sport; Motorsport.com; Grande Prêmio.
