El Gran Premio de Brasil 2024 será, sin lugar a dudas, uno de los más recordados de la temporada. Esta carrera marcó el cierre de un intenso triple header que dejó a equipos y pilotos exhaustos, pero con un hambre insaciable por seguir compitiendo. Desde el inicio de la semana, la amenaza de lluvia generó incertidumbre sobre el desarrollo del fin de semana. Sin embargo, la victoria de Max Verstappen, quien remontó desde la posición 17, demostró que la suerte no fue el factor principal, sino una estrategia meticulosamente preparada por Red Bull.
Aunque las rondas anteriores no habían sido favorables para la escudería, Red Bull apostó por un cambio de motor en el auto de Verstappen, confiando en su habilidad bajo condiciones de lluvia. Mientras tanto, McLaren llegó a Brasil liderando el campeonato de constructores, aunque podría haber ampliado más su ventaja. Durante el fin de semana, McLaren estrenó un nuevo alerón trasero que prometía ser clave para su éxito, siempre y cuando el clima lo permitiera. Tras ganar la carrera sprint el sábado con dicho alerón, decidieron cambiar sus planes para la carrera del domingo.
La clasificación, pospuesta al domingo por el mal clima del sábado, alteró las estrategias de los equipos. McLaren optó por un alerón con mayor carga aerodinámica para mejorar el agarre bajo la lluvia, sacrificando velocidad punta, algo crucial para los adelantamientos en la curva uno de Interlagos. Aunque lograron mayor agarre, la falta de velocidad en recta complicó sus posibilidades.
Las condiciones de la pista fueron un verdadero desafío, y la mayoría de los pilotos cometieron errores. Algunos lograron salvar sus carreras, mientras que otros quedaron fuera. No se puede culpar a los pilotos por estos deslices; la pista exigía valentía y destreza al máximo. Aunque en el pasado se competía bajo lluvia, los nuevos monoplazas hacen que correr en esas condiciones sea más peligroso debido a la mayor cortina de agua generada por su aerodinámica, que afecta severamente la visibilidad.
Entre los pilotos, Max Verstappen fue quien mejor supo minimizar los errores. Partía desde la 17ª posición debido a un incidente en clasificación que ameritó una bandera roja, la cual tardó 40 segundos en ser decretada por la FIA. Esto afectó a ambos Red Bull, dejándolos fuera de la Q2, sumado a la penalización de cinco posiciones por el cambio de unidad de potencia en el monoplaza de Verstappen. A pesar de estas circunstancias, Max demostró su talento al remontar de forma impresionante y ser el piloto más rápido en pista durante las últimas vueltas.
Por otro lado, Lando Norris dejó en evidencia que necesita más experiencia bajo condiciones de lluvia. Sus errores en la carrera podrían haberle costado la lucha por el campeonato. Alpine, en contraste, protagonizó una hazaaña inesperada al colocar a ambos monoplazas en el podio. La aerodinámica de su monoplaza, caracterizada por un exceso de carga, resultó beneficiosa en condiciones de lluvia, sumado al talento de sus pilotos. Este resultado no solo mejoró su posición en el campeonato de constructores, sino que podría traducirse en una ganancia de 30 millones de dólares al final de la temporada. Además, marcó el último podio de Esteban Ocon con la escudería francesa.
La batalla por el campeonato aún no ha terminado. Aunque Charles Leclerc, Carlos Sainz, Lewis Hamilton, George Russell y Oscar Piastri ya están fuera de la contienda, Lando Norris tendrá una última oportunidad en Las Vegas. Con 86 puntos aún disponibles, Verstappen necesita mantener una ventaja de al menos 60 puntos sobre Norris al final de la carrera para asegurar su cuarto título consecutivo. Si Norris supera a Verstappen por tres puntos, seguirá en la pelea; si solo lo hace por dos, empatarían en puntos, pero Verstappen se coronaría por tener más victorias en la temporada (ocho frente a cinco de Norris).
Por último, Ferrari también merece mención. Carlos Sainz tuvo un fin de semana complicado tras un accidente en la clasificación que lo dejó sin una buena posición de salida. En la carrera, un nuevo error lo dejó fuera, dejando a Charles Leclerc como la única esperanza del equipo. Sin embargo, Ferrari no estuvo a la altura en cuanto a estrategia, llamando a Leclerc a boxes prematuramente y dejándolo atrapado en tráfico. Además, la bandera roja durante la carrera también perjudicó sus opciones.
Esta noche en el podcast profundizaré en todos los detalles y anécdotas de este inolvidable Gran Premio de Brasil.
