Sentronics acusa a Allengra de utilizar tecnología patentada en los medidores de flujo de combustible instalados en los monoplazas de F1. La compañía exige compensaciones económicas y una prohibición de comercialización en Estados Unidos, aunque el conflicto no amenaza de inmediato el GP de Austin.
La Fórmula 1 enfrenta una controversia legal relacionada con uno de los componentes fundamentales para el control técnico de sus unidades de potencia. La empresa británica Sentronics Holdings Limited, proveedora exclusiva de medidores de flujo de combustible de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) entre 2018 y 2025, presentó una demanda contra su sucesora, la compañía alemana Allengra GmbH, por una presunta infracción de patente.
La acción judicial fue presentada el 16 de octubre de 2026 ante el Tribunal Federal del Distrito Oeste de Texas, bajo el expediente 1:2026cv02927, apenas una semana antes del Gran Premio de Estados Unidos en el Circuito de las Américas.
Sentronics sostiene que los sensores suministrados por Allengra, actualmente utilizados en los monoplazas del campeonato, incorporan una tecnología protegida por sus derechos de propiedad intelectual.
El conflicto podría adquirir relevancia para el suministro de estos componentes en los próximos años, especialmente porque Allengra tiene adjudicado el contrato de la FIA hasta 2030.
El origen del conflicto entre Sentronics y Allengra
Sentronics comenzó a suministrar los medidores de flujo de combustible a la FIA en 2018 y mantuvo su posición como proveedor exclusivo durante ocho temporadas.
En noviembre de 2023, el organismo rector inició un nuevo proceso de licitación para adjudicar el suministro de estos dispositivos durante el periodo comprendido entre 2026 y 2030.
Ambas compañías participaron en el proceso, pero Allengra consiguió el contrato en noviembre de 2024, poniendo fin a la relación de suministro que Sentronics había mantenido con la FIA.
Según la demanda, el problema no radica simplemente en la pérdida del contrato, sino en la supuesta utilización de un método de medición desarrollado y patentado por Sentronics.
La empresa británica identifica específicamente la patente estadounidense número 11,391,609, concedida el 19 de julio de 2022, cuya solicitud original se remonta a 2017.
Los inventores registrados son Andrew Cawte y Nathaniel Jones, responsables de un sistema de medición que utiliza señales ultrasónicas moduladas para determinar el flujo de combustible.
La tecnología que está en disputa
Los medidores de flujo de combustible son componentes fundamentales para garantizar que las unidades de potencia cumplan con los límites establecidos por la FIA.
Estos dispositivos supervisan la cantidad de combustible que llega al motor de combustión interna y permiten controlar uno de los parámetros relacionados con su rendimiento energético.
La tecnología discutida en la demanda utiliza el principio de medición ultrasónica.
En términos generales, el sistema transmite señales a través del combustible en direcciones opuestas. La velocidad de propagación relativa de esas señales cambia dependiendo de si viajan a favor o en contra del flujo.
Al analizar esas diferencias, el dispositivo puede calcular el caudal de combustible que atraviesa el sistema.
Sin embargo, la disputa no consiste en determinar quién inventó la medición ultrasónica, sino si los dispositivos de Allengra utilizan determinadas técnicas de modulación de fase y procesamiento de señales protegidas por las reivindicaciones de Sentronics.
La compañía británica asegura que realizó pruebas de laboratorio a finales de 2024 y que los resultados demostraron, según su interpretación, que los sensores de su competidora empleaban métodos patentados.
Estos resultados forman parte de sus alegaciones y todavía deberán ser evaluados judicialmente.
Sentronics asegura que advirtió sobre la presunta infracción
Uno de los elementos más relevantes de la demanda es que Sentronics sostiene que Allengra y la FIA conocían previamente la existencia de sus derechos de propiedad intelectual.
Según la documentación citada en el procedimiento, la empresa alemana recibió una notificación en agosto de 2025 relacionada con la versión europea de la patente.
Posteriormente, el 17 de septiembre de ese año, la FIA habría confirmado la recepción de una comunicación de Sentronics sobre el conflicto.
En abril de 2026, los representantes legales de la compañía británica enviaron otro requerimiento a Allengra, esta vez relacionado con sus derechos en Estados Unidos.
La representación legal estadounidense de Allengra rechazó las alegaciones, según recoge la demanda.
Sentronics utiliza estos antecedentes para sostener que la supuesta infracción fue deliberada y no resultado de un desconocimiento de la patente.
La demanda también menciona que determinados detalles técnicos habían sido compartidos anteriormente con la FIA bajo acuerdos de confidencialidad. No obstante, este señalamiento no demuestra por sí solo que exista una utilización indebida de esa información.
Qué exige Sentronics ante los tribunales
La compañía británica solicita que un jurado examine el caso y determine si Allengra infringió sus derechos de patente mediante la fabricación, importación, comercialización o suministro de los dispositivos cuestionados en Estados Unidos.
Además de una compensación por pérdidas económicas y regalías, Sentronics pretende obtener una orden judicial permanente que impida a Allengra continuar con las actividades que constituyan una infracción de la patente dentro del territorio estadounidense.
La empresa también reclama que los daños económicos reconocidos puedan elevarse hasta el triple si el tribunal determina que existió una infracción intencional.
La demanda no establece, por ahora, una indemnización definitiva. Cualquier compensación dependerá de las pruebas, del alcance de una eventual infracción y de las decisiones judiciales correspondientes.
El conflicto también podría extenderse comercialmente más allá de la Fórmula 1. Sentronics menciona dispositivos comercializados para otras competiciones, entre ellas el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), IMSA y WorldSBK, así como aplicaciones industriales relacionadas con la medición de fluidos.
¿Podría afectar el Gran Premio de Estados Unidos?
A pesar de la proximidad entre la presentación de la demanda y el Gran Premio de Estados Unidos, programado del 23 al 25 de octubre en Austin, no existe actualmente una orden judicial que impida utilizar los sensores de Allengra.
Sentronics tampoco ha solicitado una medida cautelar de emergencia destinada a detener su utilización durante el fin de semana.
Por lo tanto, con la información disponible, no hay motivos para anticipar una interrupción de la carrera relacionada con esta controversia.
También es importante distinguir entre una presunta infracción de patente y una irregularidad deportiva.
La demanda cuestiona los derechos de propiedad intelectual relacionados con el método de medición, pero no constituye una acusación de que los equipos estén utilizando los sensores para obtener una ventaja ilegal ni demuestra incumplimientos del reglamento técnico de la Fórmula 1.
Un conflicto con posibles consecuencias para las próximas temporadas
Aunque el Gran Premio de Estados Unidos no se encuentra amenazado de inmediato, el procedimiento podría tener consecuencias para la relación comercial entre Allengra y la FIA.
Si Sentronics logra demostrar sus acusaciones, las partes podrían verse obligadas a negociar un acuerdo de licencias, modificar determinados aspectos de los dispositivos o buscar una solución que permita mantener el suministro dentro de los límites establecidos por una eventual resolución judicial.
También existe la posibilidad de que Allengra consiga defender satisfactoriamente sus productos y que el tribunal desestime las reclamaciones.
Por el momento, Allengra continúa siendo el proveedor designado de medidores de flujo de combustible para la Fórmula 1 durante el periodo 2026-2030.
La controversia pone de relieve la importancia de la propiedad intelectual en el automovilismo moderno, donde incluso los componentes estandarizados y utilizados por todos los competidores pueden convertirse en el centro de disputas tecnológicas y comerciales de gran alcance.
El próximo desarrollo relevante será la respuesta formal de Allengra y la evolución del procedimiento ante el tribunal federal de Texas.
