El 20 de octubre de 1991, Ayrton Senna conquistó su tercer y último campeonato mundial de Fórmula 1 en el Gran Premio de Japón. El brasileño aseguró la corona tras el abandono de Nigel Mansell y protagonizó un cierre particular al cederle la victoria a su compañero Gerhard Berger.
El circuito de Suzuka fue escenario de uno de los momentos más importantes de la trayectoria de Ayrton Senna. El 20 de octubre de 1991, el piloto brasileño aseguró matemáticamente su tercer campeonato mundial de Fórmula 1, cuando todavía faltaba una carrera para finalizar la temporada.
Al volante del McLaren MP4/6, equipado con un motor Honda V12, Senna llegó al Gran Premio de Japón con 85 puntos, frente a los 69 de Nigel Mansell, su principal rival por el campeonato. El británico, que conducía para Williams-Renault, necesitaba ganar las dos pruebas restantes y esperar resultados favorables para mantener sus posibilidades de conseguir el título.
La carrera terminó definiéndose apenas diez vueltas después de la salida, cuando un error de Mansell dejó el campeonato en manos de Senna. Sin embargo, lo ocurrido posteriormente convirtió aquella jornada en uno de los desenlaces más recordados de la época.
Una temporada marcada por la rivalidad entre McLaren y Williams
El campeonato de 1991 comenzó con un dominio importante de Senna, quien consiguió cuatro victorias consecutivas en Estados Unidos, Brasil, San Marino y Mónaco.
Después de esas cuatro carreras, el brasileño acumulaba 40 puntos, mientras Mansell solamente había conseguido seis.
No obstante, el equilibrio competitivo cambió a medida que avanzó la temporada. Williams consiguió desarrollar el FW14, diseñado bajo la dirección técnica de Patrick Head y con una importante contribución aerodinámica de Adrian Newey.
El monoplaza británico comenzó a superar al McLaren en diferentes circuitos, mientras Senna enfrentaba dificultades relacionadas con el rendimiento de su motor Honda y la eficiencia del chasis.
Mansell aprovechó esa evolución para conseguir cinco victorias durante la temporada, mientras Senna debió esperar hasta los Grandes Premios de Hungría y Bélgica para volver a ganar.
La fiabilidad también desempeñó un papel importante. Williams perdió oportunidades por problemas mecánicos y operacionales, mientras McLaren consiguió conservar una ventaja que resultaría decisiva en la recta final del campeonato.
Suzuka: el error de Mansell que definió el campeonato
La clasificación del Gran Premio de Japón dejó a Gerhard Berger en la pole position, seguido por Senna y Mansell.
En la salida, Berger conservó el liderato, mientras Senna mantuvo el segundo puesto y comenzó a defenderse de la presión del británico.
Mansell necesitaba adelantar al brasileño para intentar alcanzar a Berger y luchar por una victoria que mantuviera vivas sus posibilidades matemáticas.
Sin embargo, en la décima vuelta, Mansell perdió el control de su Williams en la primera curva de Suzuka y terminó atrapado en la grava.
El abandono significó el final de sus opciones de campeonato.
Con Mansell fuera de competencia, Senna se convirtió automáticamente en tricampeón mundial, independientemente de su resultado final en aquella carrera.
A sus 31 años, el brasileño se convirtió entonces en el piloto más joven en conquistar tres campeonatos mundiales de Fórmula 1.
Senna le cedió la victoria a Gerhard Berger
Aunque el campeonato ya estaba decidido, Senna continuó presionando a Berger y consiguió adelantarlo en la vuelta 18.
El brasileño mantuvo el liderato durante buena parte de la carrera e incluso estableció la vuelta rápida, con un registro de 1:41.532 en el giro 39.
Sin embargo, cuando ambos McLaren se acercaban a la bandera a cuadros, Senna redujo su velocidad para permitir que Berger recuperara la primera posición.
La decisión estuvo relacionada con un acuerdo interno previo a la carrera y con el reconocimiento al trabajo de su compañero durante la temporada.
Berger cruzó la meta con apenas 0.344 segundos de ventaja, consiguió su primera victoria con McLaren y encabezó un doblete para la escudería británica.
Riccardo Patrese, de Williams-Renault, completó el podio, a 56.731 segundos del ganador.
La cesión de la victoria también generó opiniones divididas. Aunque Senna la presentó como un gesto hacia su compañero, Berger reconocería posteriormente que la manera en que recibió el triunfo le restó parte de su satisfacción personal.
El McLaren MP4/6: el último campeón con motor V12
El tercer campeonato de Senna también tuvo una importancia tecnológica.
El McLaren MP4/6, diseñado por Neil Oatley, utilizaba el motor Honda RA121E, una unidad atmosférica de doce cilindros en V, con 3.5 litros de desplazamiento.
Honda introdujo durante la temporada mejoras relacionadas con la admisión variable y el rendimiento del motor, mientras McLaren trabajó en la suspensión, la aerodinámica y la reducción de peso.
Para el Gran Premio de Japón, el equipo incorporó modificaciones en la parte delantera del monoplaza, incluyendo una extensión del morro para mejorar su comportamiento aerodinámico.
El MP4/6 también utilizaba una transmisión manual de seis velocidades.
El campeonato de 1991 permanece como el último título mundial de pilotos conquistado por un monoplaza equipado con motor V12 y transmisión manual, antes de que las tecnologías de cambio semiautomático se consolidaran en la Fórmula 1.
Una celebración que también recordó las controversias de Suzuka
La conferencia de prensa posterior al Gran Premio de Japón no estuvo dedicada exclusivamente a la conquista del campeonato.
Senna volvió a referirse a las controversias de 1989 y 1990 con Alain Prost y criticó duramente al entonces presidente saliente de la FISA, Jean-Marie Balestre.
Durante sus declaraciones, reconoció que había afrontado deliberadamente la primera curva del Gran Premio de Japón de 1990 dispuesto a mantener su trayectoria frente a Prost, un incidente que terminó con ambos fuera de carrera y aseguró su segundo campeonato.
Aquellas declaraciones provocaron nuevas discusiones sobre las decisiones deportivas y los enfrentamientos entre los dos pilotos.
De esta manera, Suzuka quedó asociado a los tres campeonatos de Senna: 1988, 1990 y 1991, cada uno con circunstancias deportivas diferentes.
Los números del tercer campeonato de Senna
La temporada 1991 terminó con los siguientes resultados para el brasileño:
- 7 victorias: Estados Unidos, Brasil, San Marino, Mónaco, Hungría, Bélgica y Australia.
- 96 puntos en el campeonato mundial.
- 3 campeonatos mundiales: 1988, 1990 y 1991.
- 24 puntos de ventaja sobre Nigel Mansell al finalizar la temporada.
- Campeón con una carrera de anticipación, después del Gran Premio de Japón.
McLaren también conquistó el campeonato de constructores con 139 puntos, frente a los 125 acumulados por Williams-Renault.
El cierre de la temporada llegó el 3 de noviembre en Australia, donde Senna consiguió su séptima victoria del año en una carrera interrumpida por fuertes lluvias y clasificada después de solamente 14 vueltas.
El último campeonato de una trayectoria histórica
Aunque Senna continuó compitiendo en Fórmula 1 durante las temporadas siguientes, nunca volvió a conquistar otro campeonato mundial.
Permaneció en McLaren hasta finales de 1993 y posteriormente se incorporó a Williams para 1994, una temporada que terminó trágicamente con su fallecimiento durante el Gran Premio de San Marino en Imola.
Su trayectoria quedó registrada con tres campeonatos mundiales, 41 victorias, 65 pole positions y 80 podios.
Treinta y cinco años después, el Gran Premio de Japón de 1991 continúa siendo una fecha fundamental para comprender la trayectoria deportiva de Ayrton Senna.
Aquel 20 de octubre no ganó la carrera, pero aseguró el campeonato que terminaría siendo el último de su carrera en la Fórmula 1.
