Joan Mir volvió a referirse a uno de los temas que más ha marcado su etapa reciente en MotoGP: la cantidad de caídas que ha sufrido desde que llegó al equipo oficial Honda. El campeón del mundo de 2020 asegura que el elevado número de incidentes no responde a una falta de control, sino a la necesidad de llevar la RC213V constantemente cerca de su límite para intentar conseguir resultados competitivos.
Mir acumula 16 caídas en lo que va de la temporada 2026, después de haber registrado 22 durante 2025. Aunque no lideró la estadística el pasado año —Johann Zarco terminó con 28—, su tendencia desde que llegó a Honda refleja las dificultades que ha tenido para encontrar un equilibrio entre rendimiento y consistencia.
79 caídas desde su llegada a Honda
La comparación con sus años anteriores resulta significativa. Desde que comenzó su etapa con Honda en 2023, Mir acumula 79 caídas en 69 Grandes Premios, una media superior a una caída por evento. En su primera temporada con la marca japonesa sufrió 24 accidentes en solo 15 fines de semana, una cifra idéntica al total que había acumulado durante sus tres temporadas anteriores con Suzuki.
El español sostiene que buena parte de esos incidentes están relacionados con su forma de afrontar las limitaciones de la motocicleta.
Mir explicó que podría adoptar un enfoque más conservador y reducir las caídas, pero considera que hacerlo también significaría renunciar a buscar el máximo rendimiento disponible.
“Yo también sé correr sin caerme; es muy fácil”.
Según Mir, su filosofía es no conformarse y continuar buscando el límite aunque eso incremente las posibilidades de cometer un error.
Un problema que ha acompañado a Honda
La situación recuerda a la última etapa de Marc Márquez con Honda. En 2023, Márquez sufrió 29 caídas en 15 Grandes Premios, prácticamente dos por fin de semana, mientras intentaba compensar las deficiencias de una RC213V que atravesaba uno de sus periodos menos competitivos. Ese mismo año Mir registró 24.
Desde entonces Honda ha avanzado en el desarrollo de la motocicleta, pero Mir continúa señalando que necesita asumir riesgos para mantenerse cerca de los pilotos delanteros.
A principios de esta temporada ya había explicado que algunas de sus caídas se producían precisamente por intentar compensar los puntos débiles de la RC213V. En aquel momento aseguró que no se arrepentía de ese enfoque, pese a que los incidentes estaban limitando sus resultados.
Velocidad sin resultados consistentes
El problema para Mir es que su velocidad en determinados fines de semana no siempre se ha traducido en puntos.
En el Gran Premio de Países Bajos, por ejemplo, consiguió avanzar desde la Q1 y clasificarse dentro del top 10, pero sufrió caídas en la primera vuelta tanto del Sprint como de la carrera principal. Mir reconoció posteriormente que incluso le resultaba difícil explicar completamente uno de aquellos accidentes.
En Francia también perdió una oportunidad importante. Después de terminar sexto en el Sprint de Le Mans, cayó durante la carrera del domingo cuando peleaba por posiciones que podían haberle permitido acercarse al Top 5.
La estadística refleja así una de las principales contradicciones de su temporada: Mir ha demostrado momentos de buen ritmo con la Honda, pero las caídas continúan impidiendo que ese rendimiento se convierta regularmente en resultados.
Mir mantiene su filosofía
Pese a las cifras, el español no parece dispuesto a modificar radicalmente su manera de competir.
Para Mir, reducir el riesgo únicamente para completar las carreras no representa necesariamente la solución. Su objetivo continúa siendo encontrar el límite de la RC213V y aprovechar cualquier oportunidad de luchar por posiciones más altas.
Las 16 caídas acumuladas en 2026, después de las 22 de la pasada temporada, mantienen al piloto de Honda entre los competidores con mayor número de incidentes de MotoGP. Sin embargo, Mir insiste en que detrás de esos números existe una búsqueda deliberada de rendimiento, más que una incapacidad para mantenerse sobre la motocicleta.
