La velocidad punta registrada por Fernando Alonso y Lance Stroll en los entrenamientos de Bakú volvió a poner bajo la lupa el déficit de potencia de Honda. La comparación con la Fórmula 2 fue especialmente reveladora: nueve monoplazas de la categoría inferior superaron a ambos Aston Martin.
Aston Martin afrontó una jornada complicada en el circuito urbano de Bakú, donde la eficiencia aerodinámica y la potencia de la unidad motriz tienen un peso determinante. Fernando Alonso alcanzó una velocidad máxima de 311 km/h durante la segunda práctica libre, mientras que Lance Stroll se quedó en 309 km/h.
Ambos habían llegado a 320 km/h en la primera sesión, pero aun así sus registros quedaron lejos de la referencia de la parrilla. Charles Leclerc e Isack Hadjar marcaron 339 km/h, una diferencia de 19 km/h respecto al mejor dato de Alonso en FP1 y de 28 km/h frente a su velocidad en FP2.
El siguiente piloto más lento en la tabla de velocidad máxima de Fórmula 1 fue Oscar Piastri con 322 km/h. Incluso Oliver Bearman, quien sufrió un problema de motor y no completó la sesión, llegó a 325 km/h.
La comparación con Fórmula 2 agrava el panorama
El dato más llamativo apareció al contrastar los números de Aston Martin con los de Fórmula 2. Hasta nueve autos de la categoría de apoyo superaron la velocidad punta de Alonso y Stroll en su única sesión de entrenamientos.
Gabriele Minì fue el más rápido entre los pilotos de F2 con 328 km/h. Le siguieron Martinius Stenshorne y Cian Shields con 326 km/h, Rafael Villagómez con 325 km/h y Kush Maini, Noel León y Tasanapol Inthraphuvasak con 323 km/h. Ritomo Miyata y John Bennett también alcanzaron 322 km/h.
La comparación no representa una equivalencia directa de rendimiento entre ambas categorías, ya que las condiciones de pista, configuraciones y sesiones pueden variar. Sin embargo, deja una imagen clara del problema que Aston Martin enfrenta en recta: su velocidad máxima está lejos de lo habitual para un monoplaza de Fórmula 1.
Honda, bajo presión antes de 2027
Aston Martin introdujo componentes nuevos en los AMR26 de Alonso y Stroll, incluido el motor de combustión interna, pero la actualización no consiguió reducir la brecha en Bakú. En un trazado donde la larga recta principal castiga cualquier déficit de potencia, la falta de rendimiento de la unidad Honda quedó aún más expuesta.
El equipo británico ya ha reconocido que el margen para transformar el rendimiento de su monoplaza durante esta temporada es limitado. La atención se concentra ahora en 2027, cuando Honda prepara una unidad de potencia profundamente revisada con la intención de corregir una debilidad que condiciona las opciones de Aston Martin frente a Mercedes, Ferrari y Red Bull.
Bakú no define por sí solo el nivel real de un auto, pero sí evidenció una preocupación seria: Aston Martin no solo pierde tiempo en las rectas, sino que su déficit de velocidad punta ya resulta imposible de ignorar.
