Mercedes analiza todas las alternativas antes del Gran Premio de Singapur después de que su gran actualización para el W17 no mostrara el rendimiento esperado en el circuito de Sepang.
El equipo llegó a Malasia con una revisión profunda de su monoplaza, que incluyó un nuevo piso, cambios en la zona de los pontones y modificaciones en la suspensión trasera. La expectativa era encontrar una ganancia importante de rendimiento, pero el fin de semana expuso un comportamiento difícil de explicar: el auto generó más carga aerodinámica, aunque también perdió velocidad en recta y sufrió en las curvas lentas.
Toto Wolff admitió tras la clasificación que Mercedes se encontró con comportamientos que no había visto durante el resto de la temporada. El calor, el asfalto antiguo y abrasivo de Sepang y la elevada degradación de neumáticos complicaron todavía más el análisis.
“No sabemos realmente si nos hizo más rápidos o más lentos”, reconoció Kimi Antonelli al referirse al nuevo paquete.
La duda principal dentro de Brackley es determinar cuánto del problema estuvo relacionado con la actualización y cuánto obedeció a las características únicas de Malasia. El paquete mostró ganancias en curvas rápidas y medias, pero esas mejoras no compensaron la pérdida de eficiencia en recta ni las dificultades del W17 en las zonas de baja velocidad.
Mercedes contempla hacer una comparación entre configuraciones durante el fin de semana de Singapur. Sin embargo, no será una operación sencilla. El nuevo diseño de pontones requirió cambios en la arquitectura interna de refrigeración, por lo que regresar al paquete anterior no consiste en sustituir unas pocas piezas aerodinámicas.
Además, Singapur tendrá formato sprint, con una sola sesión de práctica antes de la clasificación sprint. Ese contexto reduce el tiempo disponible para realizar pruebas comparativas y obtener una respuesta clara antes de comprometerse con una configuración para el resto del evento.
El director adjunto del equipo, Bradley Lord, explicó que el aumento de carga aerodinámica también implica más resistencia al avance, un efecto que Mercedes pudo observar en su velocidad punta. Pero el equipo todavía debe entender por qué el impacto en las curvas lentas fue mayor de lo previsto.
La decisión final dependerá de los análisis que Mercedes complete antes de salir a pista en Marina Bay. Si concluye que el problema fue específico de Sepang, mantendrá la evolución. Si detecta que el nuevo concepto comprometió el rendimiento general del W17, no descarta una reversión para las seis carreras restantes de la temporada.
