Armando “Mandy” González llevó el nombre de Puerto Rico a Daytona, Sebring, IMSA y las 24 Horas de Le Mans. Los registros disponibles documentan una trayectoria internacional que se extendió desde 1975 hasta 2003.
La historia del automovilismo puertorriqueño tiene capítulos que todavía esperan ser contados con mayor profundidad. Uno de ellos pertenece a Armando “Mandy” González, piloto nacido en San Juan el 25 de agosto de 1949 y protagonista de una extensa carrera en competencias de autos deportivos y resistencia.
Daytona, Sebring, Road Atlanta, Mid-Ohio, Riverside, Mosport, Miami y Le Mans aparecen en su historial. Porsche, BMW, Lotus, Royale y Chevrolet forman parte de una trayectoria internacional documentada durante casi tres décadas.
Su historia permite además recordar una época en la que varios pilotos vinculados a Puerto Rico buscaron espacio dentro de algunas de las competencias de resistencia más importantes del mundo.
Sebring: el comienzo de la historia documentada
Los primeros resultados internacionales localizados de González corresponden a las 12 Horas de Sebring de 1975.
Aquel año estuvo asociado a dos inscripciones. En una compartió un Lotus Elan con Bonky Fernández y Gustavo Chevres. En otra formó parte de la alineación de un BMW 2002 junto a Luiz Garcia Jr. y José Arzeno.
Con el BMW, el equipo terminó en la posición 30, mientras que el Lotus abandonó por problemas de transmisión.
Un año después González regresó a Sebring con el Lotus Elan, acompañado por Bonky Fernández y Mike Ramirez.
Era apenas el comienzo.
Porsche entra en su historia
Para 1977, González ya estaba compitiendo con una de las marcas que terminaría definiendo buena parte de su trayectoria: Porsche.
En las 24 Horas de Daytona de 1977, Mandy compartió el Porsche 911 Carrera RSR #58 de Diego Febles Racing con Diego Febles e Hiram Cruz.
El equipo comenzó desde la posición 18 y completó la carrera en el 13.º lugar general.
Aquella etapa también conectó a González con varios nombres importantes del automovilismo de Puerto Rico y el Caribe.
Diego Febles, cubano de nacimiento pero estrechamente ligado durante décadas al automovilismo puertorriqueño, sería una figura recurrente en la carrera de Mandy. También aparecen nombres como Bonky Fernández, Hiram Cruz, Tato Ferrer y Manuel Villa.
Era una generación que competía fuera de la isla cuando llevar un programa de carreras internacional requería recursos, preparación y una logística considerablemente más compleja que la actual.
Un cuarto lugar en Mid-Ohio
En agosto de 1979, González consiguió uno de sus mejores resultados absolutos documentados.
Compartió un Porsche 911 Carrera RSR de Boricua Racing con Tato Ferrer y el alemán Ulrich Lange en las 500 Millas de Mid-Ohio.
El equipo terminó cuarto en la clasificación general.
Ese resultado antecedería por menos de un año al capítulo que terminaría colocando el nombre de Mandy González dentro de la historia puertorriqueña en una de las carreras más importantes del mundo.
1980: Puerto Rico llega a Le Mans
El 15 de junio de 1980, Mandy González estuvo en la parrilla de las 24 Horas de Le Mans.
El auto era imposible de ignorar.
Un Porsche 934 amarillo, número 80, inscrito por Diego Febles Racing y compartido por González, Febles y el venezolano Francisco Romero.
En los registros históricos del vehículo aparece además “PUERTO RICO” entre sus patrocinadores.
El Porsche, identificado con el chasis 930 670 0161, clasificó 51.º para la carrera.
La participación terminó después de 164 vueltas debido a un accidente, por lo que el equipo no pudo completar las 24 horas.
El abandono, sin embargo, no reduce la importancia histórica de aquella participación.
Mandy González había llegado hasta Le Mans, una carrera que durante generaciones ha servido como uno de los mayores desafíos para pilotos, fabricantes y equipos.
En 1980, Puerto Rico tenía representación en aquella parrilla a través de un proyecto construido alrededor de pilotos estrechamente vinculados al automovilismo de la isla.
El Porsche 934 amarillo
Aquel Porsche no fue únicamente el auto de Le Mans.
El chasis 930 670 0161 aparece repetidamente en la trayectoria de González entre 1980 y 1981.
Con ese 934 participó en Sebring, Road Atlanta y Le Mans, entre otros eventos.
En septiembre de 1980, Mandy condujo el Porsche en una prueba de 50 millas en Road Atlanta y consiguió terminar en la décima posición.
Un año después regresó a las 12 Horas de Sebring con el mismo Porsche, compartiéndolo con Bonky Fernández y Juan Cochesa.
El equipo salió desde la posición 16 y completó la carrera en el 14.º lugar general.
Porsche terminaría siendo, por amplio margen, la marca más frecuente en los registros disponibles de la carrera de González.
Daytona 1986: uno de sus grandes resultados
Seis años después de Le Mans llegaría otro de los momentos más importantes de su trayectoria.
Las 24 Horas de Daytona de 1986.
González formó parte de la alineación del Royale RP40-Porsche #35, junto al venezolano Ernesto Soto, el puertorriqueño Basilio Dávila y el colombiano Diego Montoya.
El resultado adquiere mayor dimensión al observar desde dónde comenzó la carrera el equipo.
Clasificaron 63.º.
Después de 24 horas y 579 vueltas, terminaron noveno en la clasificación general y segundos en la categoría Lights.
Pasar del puesto 63 de salida al noveno absoluto en Daytona constituye uno de los resultados más destacados de la carrera internacional documentada de Mandy González.
El Royale RP40 continuaría formando parte de su trayectoria durante los siguientes años en competencias de IMSA, con participaciones en Miami, Sebring, Columbus y nuevamente Daytona.
Una nueva etapa con Chevrolet
A finales de la década de 1980, la carrera de González comenzó a tomar una dirección diferente.
En 1989 aparece compitiendo con un Chevrolet Camaro en una prueba GT celebrada en Miami.
Mandy terminó cuarto.
Durante los primeros años de la década de 1990 continuó utilizando el Camaro dentro de competencias IMSA.
En 1991 terminó décimo en Palm Beach y, un año después, consiguió el quinto lugar en Miami.
La participación de 1992 parecía cerrar una carrera que para entonces ya acumulaba casi dos décadas de actividad internacional documentada.
Pero González todavía tenía otro capítulo.
El regreso una década después
Diez años después de su participación de Miami en 1992, el nombre de Mandy González volvió a aparecer en los registros internacionales.
En 2002, ya con más de 50 años, regresó a competir con Diman Racing Systems dentro de Grand-Am.
Utilizó un Chevrolet Corvette y participó en eventos en Homestead y Daytona.
En las 250 Millas de Daytona de julio de 2002 compartió el Corvette con Rivera y Ave, consiguiendo terminar en la posición 16.
Su regreso continuó durante 2003.
El 1 de marzo de ese año, González participó en las 250 Millas de Homestead y consiguió otro resultado destacado: cuarto lugar.
Entre su primera participación internacional documentada en Sebring en 1975 y aquella carrera de Homestead habían transcurrido 28 años.
Los números de una extensa trayectoria
La base histórica Racing Sports Cars contabiliza actualmente 46 inscripciones en 45 eventos para Mandy González, aunque el propio archivo advierte que sus registros no representan necesariamente la totalidad de la carrera de cada piloto.
Dentro de esas participaciones documentadas, Porsche aparece en 23 inscripciones, seguida por Royale y Chevrolet con ocho cada una.
Daytona es el circuito con mayor presencia en su historial, con 13 registros, mientras que Sebring aparece en 11.
También compitió en Miami, Road Atlanta, Riverside, Homestead, Palm Beach, Mosport, Mid-Ohio, Lime Rock y Le Mans.
Las cifras son importantes, pero no explican por sí solas la dimensión de su historia.
Una generación que llevó a Puerto Rico fuera de la isla
La trayectoria de Mandy González no puede entenderse únicamente como una colección de resultados.
También forma parte de un periodo importante del automovilismo puertorriqueño.
Pilotos, preparadores y equipos ligados a Puerto Rico viajaban a Estados Unidos, Canadá y Europa para competir frente a estructuras con mayor presupuesto y recursos.
González estuvo presente en muchas de esas aventuras.
Compartió autos con figuras relacionadas con esa generación, compitió repetidamente en dos de las grandes carreras de resistencia de Norteamérica —Daytona y Sebring— y llegó hasta el escenario más reconocido de todos: Le Mans.
Su noveno lugar general y segundo de categoría en Daytona 1986 demuestra además que su historia internacional no estuvo limitada simplemente a participar.
Hubo resultados.
Hubo continuidad.
Y, sobre todo, hubo una carrera que se extendió durante varias generaciones del automovilismo de resistencia.
Una historia que merece conservarse
Mandy González compitió en una época muy diferente a la actual.
No existían las redes sociales que hoy permiten documentar cada carrera, cada vuelta y cada resultado. Mucha de la historia del automovilismo caribeño de aquellas décadas permanece distribuida entre fotografías, programas de carreras, archivos de resultados y recuerdos de quienes estuvieron presentes.
Por eso resulta importante recuperar nombres como el suyo.
Desde aquel Lotus Elan en Sebring en 1975 hasta el Chevrolet con el que terminó cuarto en Homestead en 2003, los registros disponibles permiten seguir una trayectoria internacional de 28 años.
En medio estuvieron Porsche, Daytona, Sebring, IMSA, Grand-Am y aquel Porsche 934 amarillo que en 1980 llevó el nombre de Puerto Rico hasta las 24 Horas de Le Mans.
La historia de Armando “Mandy” González es también parte de la historia del automovilismo puertorriqueño.
Fuentes consultadas: Racing Sports Cars, 24h en Piste, Revs Institute, SpeedSport Magazine y archivos históricos especializados de automovilismo.
Nota editorial: las estadísticas históricas disponibles no necesariamente contienen la totalidad de las competencias disputadas por González. Por esa razón, las cifras presentadas corresponden a participaciones documentadas en los archivos consultados. Cualquier dato puede ser añadido o corregido.
