
Las Azañas de los Pilotos Puertorriqueños en las 12 Horas de Sebring: Una Trayectoria de Éxitos y Desafíos
Este es el segundo escrito de una serie de tres sobre las azañas de los pilotos puertorriqueños en las carreras de resistencia más famosas del mundo, que los llevó a estar en la élite del automovilismo mundial. En este artículo, nos enfocamos en su participación en las emblemáticas 12 Horas de Sebring, una de las pruebas de resistencia más exigentes, que pone a prueba la habilidad, resistencia y destreza de los pilotos y sus máquinas.
La historia de los pilotos boricuas en Sebring comenzó en 1975, cuando un grupo de valientes competidores decidieron enfrentarse a los mejores del mundo. Ese año, Diego Febles e Hiram Cruz se unieron para competir en un Porsche Carrera RSR. A bordo de este poderoso vehículo, terminaron en la octava posición en la categoría GTO, demostrando su destreza y determinación. Por otro lado, Bonky Fernández, Gustavo Chevres y Mandy González participaron en la categoría GTU, conduciendo un Lotus Elan, y lograron el puesto número 15.
El año siguiente, 1976, fue otra muestra del talento boricua. Febles y Cruz, nuevamente al volante de su Porsche Carrera 911 Carrera RSR 3.0, lograron un impresionante quinto lugar en la categoría GTO y un quinto puesto general. Mientras tanto, Fernández, Mike Ramírez y Mandy González, al mando de un Lotus Elan, no tuvieron la suerte de terminar la carrera ese año.

Sin embargo, la perseverancia de estos pilotos puertorriqueños no flaqueó. En 1977, Febles y Cruz alcanzaron un lugar destacado al terminar segundos en su categoría y segundos en la clasificación general, consolidando aún más su lugar entre los grandes. Por otro lado, Bonky Fernández, Tato Ferrer y Godinez, quienes también compitieron en un Lotus Elan en la categoría GTU, no lograron completar la carrera.
El 1978 representó un hito importante para la delegación boricua, con una destacada participación de Febles y su nuevo compañero, Poole. Juntos lograron la cuarta posición en la categoría GTO, mientras que un nuevo equipo, El Sol Racing, con los pilotos Chiqui Soldevila y Luis Gordillo, sorprendió al mundo al terminar en la segunda posición de la categoría GTU a bordo de un Porsche 911 S.
El 1979 trajo consigo la victoria de los puertorriqueños en la categoría GTO. El equipo Boricua Racing, compuesto por Bonky Fernández, Tato Ferrer y Chiqui Soldevila, alcanzó lo más alto del podio al volante de un potente Porsche Carrera RSR. La competencia estuvo marcada por los problemas mecánicos que enfrentaron otros equipos boricuas. Mike Ramírez, Manolo Villa y Luis Gordillo, con un Porsche 911, no lograron terminar, y lo mismo ocurrió con Diego Febles y Currin, quienes sufrieron problemas con la transmisión de su Porsche.
La década de 1980 continuó siendo un período de lucha y logros para los pilotos puertorriqueños. En 1980, Mike Ramírez, Manuel Villa y Luis Gordillo lograron un destacado segundo lugar en la categoría GTU con un Porsche, mientras que Mandy González, Febles y Soldevila, al mando de un Porsche patrocinado por Coco López y Piña Colada, terminaron en la posición 15 de la categoría GTO. Sin embargo, Bonky Fernández y Tato Ferrer, que competían a bordo de un Porsche en la categoría GTO, no lograron completar la prueba.

En 1981, el equipo Pennzoil of Puerto Rico, con los pilotos Mike Ramírez, Luis Gordillo y Manuel Villa, logró un segundo lugar en la categoría GTU con un Porsche 911, consolidando su reputación. Sin embargo, en 1982, la victoria se repitió, esta vez con Diego Febles, Tato Ferrer y Chiqui Soldevila, quienes, a bordo de un Porsche Carrera RSR, ganaron la categoría GTO. Lamentablemente, Manuel Villa, Luis Gordillo y Mandy González no lograron terminar la carrera ese año.
En 1983, la participación de los puertorriqueños en Sebring continuó siendo exitosa, con Manuel Villa, Luis Gordillo y Chiqui Soldevila logrando el tercer lugar en la categoría GTO a bordo de otro Porsche Carrera RSR.
Los años 1984 y 1985 fueron difíciles, con el regreso del equipo Pennzoil de Puerto Rico. En 1984, Luis Gordillo, Salguero y Manuel Villa terminaron en la posición 19 en la categoría GTO. En 1985, el equipo Pennzoil, con Luis Gordillo, Rolando Falgueras y Manuel Villa, no logró terminar la carrera, pero la pasión y el esfuerzo puertorriqueño seguían presentes.
En 1987, Diman Racing, con los pilotos Mandy González, Manuel Villa y Luis Gordillo, compitieron en la categoría de los prototipos GTP Lights, logrando un destacado séptimo puesto a bordo de un Porsche Royale RP40.
El último registro de los pilotos puertorriqueños en las 12 Horas de Sebring se dio en 1990, con el equipo Huffaker Racing, compuesto por Julian Gutiérrez, Juan Vento y Luis Gordillo. Estos pilotos participaron en la categoría GTU, conduciendo un Pontiac Fiero, y terminaron la carrera en octava posición.
La historia de los pilotos puertorriqueños en las 12 Horas de Sebring está marcada por victorias, superación, sacrificios y la pasión por el automovilismo. Estos corredores demostraron que, a pesar de ser una isla pequeña, Puerto Rico ha dejado una huella imborrable en una de las competiciones más exigentes del mundo.
Si leyeron el escrito passado recordaran que Tambien lograron la Victoria en las 24 hrs de Daytona, para asi lograr la hazaña de vencer las dos carreras de Resistencia mas duras de los Estados Unidos.
Este escrito resalta el esfuerzo y la determinación de estos pilotos boricuas, quienes, con valentía y destreza, lucharon contra los mejores en el automovilismo internacional y lograron posicionarse entre los más grandes. La historia de la participación puertorriqueña en Sebring sigue viva, inspirando a nuevas generaciones a seguir los pasos de estos valientes corredores.
