Robert Shwartzman, el piloto ruso-israelí que ha pasado de destacar en las categorías de formación de monoplazas hasta competir en el Mundial de Resistencia (WEC), ha confirmado su próxima aventura en el mundo del automovilismo: la IndyCar. Shwartzman se unirá a Prema Racing, equipo con el que ya tuvo éxito en FIA F3 y F2, para su primera incursión en la categoría norteamericana en 2025, compartiendo equipo con Callum Ilott.
Este movimiento marca un cambio significativo en la carrera de Shwartzman, quien ha estado ligado a Ferrari en los últimos años como piloto de pruebas y reserva en F1. Durante este tiempo, también se unió a AF Corse en el GT World Challenge Europe y más tarde a la categoría Hypercar del WEC con Ferrari, obteniendo incluso una victoria en el Circuito de las Américas. Sin embargo, su objetivo de alcanzar un asiento permanente en Fórmula 1 se ha desvanecido, empujándolo hacia una nueva oportunidad en IndyCar.
El desafío no será menor. Shwartzman deberá familiarizarse con el Dallara impulsado por Chevrolet y adaptarse a una temporada que incluye circuitos ovales, una novedad en su trayectoria. Sin embargo, tanto él como el equipo confían en que su experiencia en F1 y en competiciones de resistencia contribuirá a una rápida adaptación. René Rosin, dueño de Prema, subrayó la versatilidad de Shwartzman y expresó su optimismo sobre las capacidades del piloto para superar la curva de aprendizaje que conlleva esta transición.
Con esta decisión, Shwartzman se une a una creciente lista de talentos que ven en IndyCar una plataforma atractiva, con una competencia diversa y pistas que ofrecen retos únicos. Además, Prema Racing refuerza su presencia global en monoplazas, expandiendo su enfoque de éxito en categorías formativas a un escenario más amplio en Estados Unidos.
