La complicada temporada de Honda junto a Aston Martin ha comenzado a generar un debate más amplio dentro de la Fórmula 1. Ahora, Toto Wolff, jefe de Mercedes, se ha mostrado dispuesto a respaldar medidas que permitan al fabricante japonés reducir su desventaja bajo el nuevo reglamento técnico.
Honda ha enfrentado problemas de rendimiento y fiabilidad durante 2026, una situación que ha condicionado directamente a Aston Martin y que recientemente llevó al fabricante japonés a anunciar cambios en la dirección de su programa de unidades de potencia.
Wolff considera legítimo estudiar ajustes
Consultado sobre la situación de Honda y los comentarios recientes del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, Wolff defendió la importancia de mantener competitivos a los fabricantes involucrados en la Fórmula 1.
“Queremos tener a todos los grandes fabricantes dentro del deporte”.
El responsable de Mercedes considera que el reglamento debe cumplir también la función de preservar una competencia suficientemente equilibrada entre los diferentes proyectos.
“Las reglas están diseñadas para buscar lo mejor para el deporte y, de vez en cuando, es necesario realizar ajustes. Es una conversación legítima”, señaló Wolff.
La postura del austríaco no significa que Mercedes vaya a proporcionar tecnología, componentes o información directamente a Honda. El planteamiento está relacionado principalmente con posibles mecanismos reglamentarios administrados por la FIA para permitir que un fabricante rezagado pueda recuperar terreno.
El ADUO ya contempla concesiones para fabricantes rezagados
El reglamento de unidades de potencia de 2026 incorpora un sistema conocido como ADUO —Additional Development and Upgrade Opportunities—, creado precisamente para evitar diferencias excesivamente grandes entre fabricantes.
El mecanismo permite conceder oportunidades adicionales de desarrollo dependiendo de la diferencia de rendimiento respecto a la mejor unidad de potencia. Bajo el sistema establecido por la FIA, un fabricante suficientemente alejado de la referencia puede recibir actualizaciones adicionales para intentar reducir esa diferencia.
Por tanto, una eventual ayuda a Honda no necesariamente requeriría crear una excepción completamente nueva. La FIA ya dispone de herramientas diseñadas para intervenir cuando un fabricante queda significativamente por detrás.
Honda necesita recuperar terreno
Los problemas del proyecto Honda-Aston Martin han sido evidentes desde el inicio de la temporada.
Adrian Newey reconoció durante el Gran Premio de Australia que Honda estaba enfrentando importantes problemas de vibraciones en su unidad de potencia y que estos estaban consumiendo una parte considerable de los recursos disponibles.
Newey también señaló que Honda necesitaba concentrarse posteriormente en aumentar el rendimiento de su motor de combustión, especialmente pensando en 2027.
“Está claro que se necesita un salto muy grande en potencia del motor de combustión para 2027”, explicó entonces el responsable de Aston Martin.
El propio Newey confirmó además que Aston Martin descubrió relativamente tarde que una parte importante del personal que había participado en el anterior proyecto de Honda en Fórmula 1 no había regresado para desarrollar la nueva unidad de potencia.
Honda reorganiza su proyecto
La situación también ha provocado cambios internos.
Honda anunció recientemente que Yoichiro Fukao asumirá el liderazgo del proyecto de unidad de potencia a partir del 1 de octubre, sustituyendo a Tetsushi Kakuda.
Según Honda, la reorganización pretende reforzar su estructura de desarrollo y establecer una base más sólida para mejorar su competitividad en las próximas temporadas.
El movimiento llega en un momento especialmente delicado, con Aston Martin intentando extraer rendimiento de un paquete cuya evolución también depende directamente de lo que Honda consiga desarrollar.
Mercedes no se opone a que Honda reciba oportunidades adicionales
La posición de Wolff resulta significativa porque Mercedes se encuentra en el lado opuesto de la ecuación competitiva.
En lugar de rechazar cualquier concesión a un rival, el jefe de Mercedes considera que mantener a fabricantes como Honda competitivos puede ser beneficioso para la categoría.
La prioridad, según Wolff, debe ser evitar que uno de los grandes fabricantes quede atrapado en una desventaja difícil de recuperar debido a las restricciones de desarrollo.
Además, Mercedes conoce especialmente bien a Aston Martin. El equipo británico utilizó unidades de potencia Mercedes durante años antes de decidir convertirse en socio oficial de Honda a partir de 2026.
Wolff recordó anteriormente que la separación no fue una decisión de Mercedes, sino parte de la estrategia de Aston Martin para transformarse en un verdadero equipo de fábrica junto a Honda.
Una decisión que ahora queda en manos de la FIA
La discusión todavía está lejos de significar que Honda recibirá nuevas concesiones automáticamente.
Cualquier modificación o aplicación especial del reglamento tendría que ser evaluada por la FIA y bajo criterios que también resulten aceptables para Ferrari, Mercedes, Audi y Red Bull-Ford.
Pero la declaración de Wolff representa una señal importante.
Uno de los principales rivales de Honda no se opone a que la FIA explore mecanismos que permitan al fabricante japonés recuperar competitividad.
Con Honda reorganizando su programa, Aston Martin buscando respuestas y la FIA analizando el equilibrio entre fabricantes, el desarrollo de las unidades de potencia podría convertirse en uno de los grandes debates técnicos rumbo a la temporada 2027.
