Red Bull admite que sus problemas en las salidas requieren cambios importantes y no tendrán solución definitiva hasta 2027

Red Bull admite que sus problemas en las salidas requieren cambios importantes y no tendrán solución definitiva hasta 2027

Laurent Mekies reconoce que las dificultades de Red Bull al iniciar las carreras involucran el motor, la caja de cambios y el embrague. El equipo espera conseguir pequeñas mejoras durante el resto de 2026, pero las modificaciones necesarias para corregir el problema de fondo no llegarán hasta la próxima temporada.

Red Bull Racing enfrenta un desafío técnico que podría continuar afectando su rendimiento durante las últimas carreras del Campeonato Mundial de Fórmula 1 de 2026. Su director, Laurent Mekies, confirmó que los problemas recurrentes en las salidas no pueden solucionarse completamente con los ajustes disponibles actualmente y que será necesario introducir cambios importantes en el diseño de varios componentes del monoplaza.

Las declaraciones se produjeron después del Gran Premio de Estados Unidos, disputado el domingo 25 de octubre en el Circuito de las Américas, donde Max Verstappen e Isack Hadjar volvieron a experimentar dificultades durante el inicio de la carrera.

Aunque Red Bull ha conseguido mejorar considerablemente el rendimiento general del RB22, las deficiencias en las arrancadas continúan comprometiendo las posiciones obtenidas durante la clasificación.

Mekies explica la complejidad del problema

El responsable de Red Bull explicó que el comportamiento del monoplaza durante una salida depende de la coordinación entre distintos sistemas mecánicos y electrónicos, por lo que no existe una solución sencilla que pueda implementarse inmediatamente.

Según Mekies, el rendimiento en las arrancadas involucra prácticamente todos los departamentos técnicos del equipo, con excepción, posiblemente, del área aerodinámica.

Entre los elementos involucrados se encuentran la unidad de potencia, la caja de cambios y el embrague, cuya interacción determina la manera en que el monoplaza transmite la potencia hacia las ruedas traseras cuando se apagan las luces.

El director reconoció que Red Bull ha conseguido reducir parte de su desventaja respecto a sus competidores desde el comienzo del campeonato, aunque todavía permanece por detrás de los equipos con mejor rendimiento en esta fase de las carreras.

“No seremos la referencia antes de que termine la temporada”, admitió Mekies.

El dirigente también explicó que la solución requerirá modificaciones significativas tanto en el diseño como en los componentes físicos del sistema, trabajos que no estarán disponibles hasta 2027.

Esto no significa que Red Bull haya renunciado a introducir mejoras durante las carreras restantes. Los ingenieros continuarán utilizando los datos recopilados en cada Gran Premio para realizar pequeños ajustes y reducir progresivamente las deficiencias.

Sin embargo, Mekies considera poco probable que el equipo consiga igualar a los mejores competidores en las salidas antes de finalizar el campeonato.

Austin vuelve a evidenciar las dificultades de Red Bull

El Gran Premio de Estados Unidos ofreció otro ejemplo del problema.

Verstappen clasificó segundo, mientras que Hadjar consiguió la tercera posición de salida, colocando a los dos Red Bull entre los principales candidatos a luchar por el podio.

No obstante, ambos pilotos perdieron terreno cuando comenzó la carrera.

Verstappen no consiguió aprovechar su posición en la primera fila y fue superado por Charles Leclerc durante los primeros metros. Aunque posteriormente recuperó posiciones, terminó tercero, detrás de Kimi Antonelli y el piloto de Ferrari.

Hadjar sufrió consecuencias todavía mayores.

El francés perdió dos posiciones en el comienzo de la carrera, pasando del tercer al quinto puesto durante la primera vuelta.

Después de la competencia, atribuyó lo sucedido a un comportamiento inesperado en la entrega del embrague, conocido técnicamente como clutch overdelivery.

Este fenómeno puede provocar que el par transmitido por el embrague no corresponda con lo esperado por el piloto durante la arrancada, dificultando el control del patinaje y la aceleración inicial.

Hadjar aseguró que había ejecutado correctamente el procedimiento de salida y que la respuesta del sistema estuvo fuera de su control.

El piloto también expresó su preocupación por la sensibilidad del embrague a las condiciones de temperatura y consideró necesario revisar su diseño.

Finalmente terminó sexto, después de experimentar otros inconvenientes relacionados con la configuración del motor y la respuesta del acelerador durante la carrera.

¿Por qué Red Bull necesita modificar varios componentes?

En un monoplaza moderno de Fórmula 1, conseguir una salida competitiva requiere un equilibrio preciso entre la entrega de potencia, el funcionamiento del embrague y la transmisión.

Una respuesta demasiado agresiva puede generar un exceso de deslizamiento en las ruedas traseras, mientras que una transferencia insuficiente de par puede perjudicar la aceleración inicial.

La temperatura y las características de funcionamiento del embrague también influyen en la consistencia del procedimiento.

Por esta razón, pequeños cambios en las condiciones pueden producir diferencias importantes entre una salida y otra.

El desafío para Red Bull consiste en conseguir que estos sistemas trabajen de manera coordinada y predecible.

Es importante señalar que Mekies no ha identificado públicamente una única pieza defectuosa ni ha confirmado cuál será el diseño definitivo para 2027. Sus declaraciones apuntan a una limitación del conjunto y no necesariamente a una falla individual del motor, la caja de cambios o el embrague.

Los ajustes de calibración y los procedimientos operativos pueden ayudar a mejorar el rendimiento actual, pero no siempre permiten superar las limitaciones físicas del diseño.

Precisamente esa diferencia explica por qué Red Bull puede continuar progresando durante 2026 sin conseguir una solución completa hasta el próximo año.

Verstappen también señala otros problemas del RB22

Las dificultades en las salidas no fueron las únicas que afectaron a Red Bull durante el fin de semana de Austin.

Verstappen manifestó su frustración por varios inconvenientes que perjudicaron su rendimiento, incluyendo la falta de consistencia en el comportamiento de la unidad de potencia, la degradación de los neumáticos y determinadas decisiones estratégicas.

El neerlandés también cuestionó el funcionamiento de las comunicaciones por radio, que volvieron a presentar interrupciones durante la carrera.

Estos inconvenientes dificultaron la coordinación entre el piloto y su equipo, particularmente en un Gran Premio donde la selección de neumáticos y el momento de las paradas resultaron determinantes.

Mekies reconoció que Red Bull todavía no comprende completamente el origen de las fallas de comunicación y aseguró que resolverlas constituye una prioridad inmediata.

A diferencia de las deficiencias en las salidas, el equipo espera encontrar una solución más rápida para los problemas de radio.

Un problema que cobra mayor importancia ahora que Red Bull pelea adelante

Una de las preocupaciones principales de Mekies es que las dificultades en las arrancadas resultan cada vez más costosas a medida que el RB22 mejora su competitividad.

Durante las primeras carreras de 2026, Red Bull no siempre contaba con el rendimiento necesario para luchar consistentemente en las primeras posiciones.

Sin embargo, la evolución del monoplaza ha permitido que Verstappen y Hadjar se acerquen a sus rivales y compitan más regularmente en la parte delantera de la parrilla.

En ese escenario, perder una o dos posiciones durante la salida puede comprometer una estrategia completa, especialmente cuando los márgenes entre los principales equipos son reducidos.

La recuperación de posiciones también puede obligar a los pilotos a exigir más a los neumáticos o modificar una estrategia previamente establecida.

Tras el Gran Premio de Estados Unidos, Red Bull consiguió ascender al tercer puesto del Campeonato de Constructores, mientras Verstappen quedó a solamente seis puntos de la segunda posición en el campeonato de pilotos.

Estos resultados confirman el progreso del equipo, pero también aumentan la importancia de corregir los detalles que todavía limitan su rendimiento.

México será una nueva prueba para Red Bull

El próximo Gran Premio de México permitirá evaluar si los ajustes realizados por Red Bull consiguen mejorar el comportamiento de sus monoplazas durante las arrancadas.

La capacidad de Verstappen y Hadjar para conservar sus posiciones en los primeros metros será uno de los aspectos a observar, particularmente si vuelven a clasificar entre los primeros lugares.

Para Mekies, el objetivo inmediato será continuar reduciendo la diferencia respecto a sus competidores sin comprometer el desarrollo de las soluciones previstas para 2027.

Red Bull ha demostrado que puede mejorar el rendimiento del RB22 durante la temporada, pero sus problemas en las salidas evidencian que todavía existen limitaciones mecánicas que no pueden resolverse únicamente con ajustes de configuración.

El desafío será minimizar esas pérdidas durante las carreras restantes mientras los ingenieros preparan las modificaciones necesarias para la próxima temporada.

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