Ferrari ya trabaja en su monoplaza de Fórmula 1 para 2027 y las primeras informaciones apuntan a un proyecto que irá más allá de una simple evolución del actual SF-26. Maranello prepara cambios importantes tanto en la unidad de potencia como en determinadas áreas aerodinámicas, aprovechando las lecciones obtenidas durante el primer año del reglamento técnico introducido en 2026.
El punto más importante está en el motor. Fred Vasseur ha confirmado que Ferrari tendrá una nueva unidad de potencia en 2027, después de que las actualizaciones permitidas durante esta temporada no fueran suficientes para eliminar completamente la diferencia de rendimiento respecto a sus principales rivales.
Tras el Gran Premio de Italia, Vasseur reconoció que el problema del SF-26 no estaba únicamente relacionado con la gestión de energía eléctrica.
“Al final, lo que nos falta es potencia pura”, explicó el jefe de Ferrari.
La actualización introducida en Monza permitió pequeños avances, pero Ferrari entiende que las modificaciones necesarias para conseguir un salto considerable requieren un proyecto más profundo.
El motor 2027 será uno de los principales objetivos
La Scuderia está reorganizando actualmente su departamento de motores bajo la dirección de Enrico Gualtieri, mientras prepara la próxima evolución de su V6 híbrido.
Ferrari está definiendo ya su unidad de potencia 2027 con el objetivo de reducir la diferencia frente a Mercedes. El proyecto mantendría algunos principios utilizados actualmente, pero con modificaciones importantes en combustión, temperaturas internas y otros componentes.
También se están produciendo movimientos dentro del departamento técnico. Ferrari ha incorporado nuevos perfiles y espera la llegada de más ingenieros durante los próximos meses, incluido personal procedente de otros programas de motores de Fórmula 1.
Esto forma parte de una reestructuración que busca ofrecer mayor margen de desarrollo para 2027 después de que Ferrari determinara que las mejoras introducidas durante 2026 solo podían ofrecer ganancias limitadas.
Vasseur explicó que desarrollar una unidad de potencia durante una temporada es especialmente complejo debido a los tiempos de fabricación y las restricciones presupuestarias.
“Si quieres empezar a desarrollarlo, tienes que fabricar un nuevo lote de motores, y eso es complicado”.
Por esa razón, Ferrari está utilizando 2026 como base de aprendizaje mientras concentra las modificaciones más grandes en la especificación del próximo año.
La aerodinámica también tendrá que cambiar
El proyecto 2027, identificado en diferentes reportes técnicos como modelo 679, también deberá adaptarse a modificaciones reglamentarias que afectarán algunas de las soluciones utilizadas actualmente por Ferrari.
Una de ellas está relacionada con el denominado Flick Tail Mode (FTM), concepto desarrollado alrededor de la interacción entre el escape y determinadas superficies aerodinámicas de la zona trasera del SF-26.
La FIA introdujo modificaciones reglamentarias para 2027 que limitarán considerablemente esta posibilidad, estableciendo restricciones adicionales alrededor de la zona del escape.
Ferrari, sin embargo, habría anticipado este cambio. El proyecto 679 ya estaría siendo desarrollado sin depender de una evolución del sistema FTM, permitiendo que los recursos aerodinámicos sean utilizados en otras áreas del monoplaza.
Esto significa que la parte trasera del Ferrari 2027 tendrá que seguir una filosofía distinta, aunque parte del conocimiento obtenido durante esta temporada continuará siendo útil.
No será empezar desde cero
Aunque Ferrari prepara modificaciones importantes, el proyecto 2027 tampoco representa una ruptura completa con el SF-26.
Vasseur explicó recientemente que aproximadamente el 80% del desarrollo realizado actualmente podrá trasladarse al monoplaza del próximo año.
“El desarrollo que hagamos ahora, en un 80%, podrá trasladarse al proyecto del próximo año”.
Esta situación es diferente a la transición entre 2025 y 2026, cuando el cambio reglamentario obligó a los equipos a desarrollar prácticamente una generación completamente nueva de monoplazas.
Por esta razón, Ferrari continúa introduciendo mejoras en el SF-26. Muchas de las soluciones que el equipo pruebe durante las últimas carreras de 2026 pueden convertirse directamente en elementos de desarrollo para el auto de 2027.
Ferrari intenta corregir las debilidades del SF-26
El objetivo de Maranello parece claro: mantener las áreas donde el SF-26 ha mostrado una plataforma competitiva, pero revisar aquellas que han limitado su rendimiento durante la temporada.
Ferrari considera que el trabajo realizado en chasis y aerodinámica durante 2026 ha establecido una base importante para el futuro. El desafío principal será combinar ese desarrollo con una unidad de potencia capaz de ofrecer un salto considerable respecto al motor actual.
La temporada 2027 se perfila así como una segunda fase del proyecto iniciado con las nuevas regulaciones de 2026. Ferrari no comenzará desde una hoja en blanco, pero tampoco se limitará a actualizar el SF-26.
Un nuevo concepto de motor, cambios reglamentarios en la zona trasera y una evolución de la plataforma aerodinámica convertirán al Ferrari 2027 en un proyecto considerablemente diferente, aunque buena parte del trabajo realizado actualmente continuará formando parte de su base técnica.
